jueves, 19 de febrero de 2009

"El cristal con que se mire" 1

Y para alegrarnos un poco despues del lagrimeo del fic anterior:
Aca un regalito consecuencia de una muuuuy aburrida clase de Estadistica en la U, lo titule:
"El cristal con que se mire"

Declaraciones Kaulitz:
Entrevistador: ¿Como piensan pasar su proximo cumpleaños?
Tom: Haremos algo prohibido...
Bill: Si, nos ducharemos juntos...

Y lo que paso por la mente de:
-La prensa
-Las Anti-TWC
-La Twc-Family
-Los Twins Kaulitz

Despues de que eso fue dicho.

Y ahora en imagenes:









¿Que pensais vosotr@s?
xD
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In die Nacht...
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...Oh right!
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"Por que te Amo" Cap 1

Hallo!
Aca les traemos fic nuevo, All rigt!
Este nos lo mando Lugoth, y me suena a que lloraremos con ganas hahaha, espero pronto tengamos la segunda entrega, a mi ya me dolio el estomago U_U.

Sin mas aca el Fic:

.................Por Que…Te amo.................

By: Lugoth.





Llevaba más de 30 minutos esperando a Bill en las puertas del colegio, iban a llegar tarde al ensayo de la banda, no entendía como su hermano se retrasaba siempre organizando sus cosas. Pero esta vez se estaba preocupando, su hermano ya había tardado demasiado. De repente se llevo por quinta vez la mano a su pecho, al lugar en donde sentía lo que su hermano sentía, y un terror indescriptible lo embargo, entonces decidió ir en busca de su gemelo.

Camino por los ya desolados pasillos con rapidez, la preocupación lo estaba matando, hasta que llego al pasillo en donde el aula de su hermano estaba ubicada, corrió por el hasta que estuvo enfrente de la puerta de aquel salón. La abrió de golpe, encontrándose con que cinco chicos mucho mayores estaban rodeado a su hermano, que estaba en una esquina de el aula, llorando arrodillado en el suelo, su ropa estaba rasgada y la mano de uno de los chicos estaba dentro del pantalón de su gemelo. Tardo unos segundos en reaccionar a tal impresión, exactamente en el momento en que de los labios de su hermano salió una palabra “Tom”, su hermano le estaba pidiendo ayuda, y el se la daría.

-¿Qué rayos le están haciendo a mi hermano? – Grito Tom llamando la atención de los cinco chicos y de su gemelo.

-Oh, pero miren quien vino a rescatar a la nenita – Dijo uno de ellos, de cabello negro, al parecer el líder – Llegas justo a tiempo para ver como nos divertimos con tu hermanito – Le dijo mientras acercaba su rostro al del pelinegro y lo besaba con violencia.

-No toques a mi hermano – Estallo Tom, dirigiéndose con rapidez al joven y dándole un fuerte puñetazo.

-Tomi – Fue el leve susurro que salió de la boca del pelinegro, que estaba bañado en lagrimas.

-Estas me las pagas Idiota – Grito el chico devolviéndole el golpe a Tom.

Pocos minutos pasaron para que los otros cuatro chicos estuvieran alrededor de Tom y del otro que lo tenía levantado del suelo por el cuello, provocando que el castaño no pudiera respirar bien.

-¿Tu hermano o Tu? – Le dijo el joven – Tú decides, si dejas que nos divirtamos con tu hermanito, o en vez de esos practicamos boxeo contigo – Dijo con una sonrisa burlona, mientras lo soltaba.

Tom callo al suelo de rodillas, sus manos se cerraban alrededor de su cuello mientras tosía frenéticamente, unos segundos mas tarde, el mayor de los Kaulitz de levanto con algo de dificultad, y se encamino a la puerta, la abrió y dirigió su mirada a su hermanito, que lo miraba sorprendido.

-Me vas a dejar aquí Tomi – Fue la afirmación que salió de los labios de Bill.

-¡Bill sal! – Grito Tom.

-¿Qué? – Musito el pelinegro ahora sorprendido y confundido a la vez.

-¡Que salgas! – Volvió a decir Tom.

-No – Fue la débil respuesta del pelinegro.

-Maldita sea – Fue el gruñido que dio Tom – Sal Billi – Le pidió con voz suave.

-No lo hare Tom – Dijo esta vez con voz mas segura – No te dejare aquí.

-Ya lo oíste – Le dijo el otro joven – No quiere irse, pues que no lo haga, que vea como nos divertimos – Dijo acercándose al castaño y cerrando la puerta de un golpe seco – Ahora, vamos a jugar un rato – Dijo dándole un rodillazo a Tom en el estomago, haciendo que callera al suelo y tosiendo.

Los golpes venían de aquí y de allá, Tom trataba de esquivar todos los golpes que le dirigían los cinco jóvenes, pero no podía hacerlo. De pronto un golpe lo tumbo al suelo, y sin darse cuenta se encontró con los brazos extendidos hacia los lados. El pelinegro le piso la muñeca derecha, mientras los otros le propinaban patadas a los costados.

Bill se hizo un ovillo en el suelo, escondiendo su cabeza entre sus piernas, cerró sus ojos con fuerza mientras se tapaba los oídos con las manos. No podía para de llorar, se sentía sucio por lo que esos chicos trataron de hacerle, y por que su hermano estaba siendo golpeado por su culpa. Sintió un pinchazo en el pecho, al mismo tiempo en que oía un fuerte golpe y un quejido de dolor por parte de su hermano mayor, lo había tirado contra un pupitre y se había golpeado la espalda. Poco después escucho que algo se rompía, había roto una ventana y con los vidrios cortaban a Tom que estaba en el suelo sujetado por tres de los jóvenes. No quería oír a su hermano quejarse por el dolor, Tom siempre se hacia el fuerte para que el se sintiera seguro y oír sus quejidos le partían el corazón, le dolía escucharlo. Aunque aun podía sentir el dolor que su hermano estaba sintiendo.

Pronto se escucho otro golpe y nada mas, Bill abrió sus ojos y levanto la cabeza, fijando su mirada nublada pro las lagrimas en una escena aterradora, Tom estaban en el suelo, inconsciente, sangraba por varias partes, su ropa estaba rota, su gorra estaba a varios metros llena de sangre, el pelinegro mayor pisoteaba con fuerza la muñeca de su hermano inconsciente, mientras los otros lo cortaban y pateaban, hasta que uno llego con una navaja, al momento en que su hermano empezaba a recuperar la conciencia. Bill se arrastro hasta estar a unos metros de su hermano que lo miraba fijamente con sus entrecerrados ojos.

-Tomi – Fue solo un susurro pero Tom lo escucho perfectamente, le dirigió una sonrisa fingida y le asintió con la cabeza, para poco después soltar otro gemido de dolor, provocado por otro pisotón en su muñeca.

Entonces el chico con la navaja se acerco peligrosamente a Bill, levantándole por el cuello de su desgarrada playera y acercando la navaja a su abdomen.

-Esto es por que eras un maldito cantante y destruiste los sueños de mi hermanito en aquel concurso de canto – Le susurró al oído.

-Ah – Fue el gemido que salió de la boca de Bill al sentir a la punta de la navaja en su abdomen.

Tom había sacado fuerzas de quien sabe donde al ver como ese chico amenazaba a su hermano, logro levantarse y quitarse de encima a los cuatro chicos, al mismo tiempo en que el otro joven levantaba la navaja listo para apuñalar a su hermano menor.

Todo sucedió muy rápido para los ojos de Bill, cerro los ojos con fuerza esperando a sentir el dolor, pero nunca lo sintió, abrí los ojos con lentitud, Tom le estaba dando la espalda, y el otro chico lo miraba con ojos abiertos, Tom se había metido en el medio, haciendo que lo apuñalaran el.

-To…mi – Fue lo único que pudo decir el pelinegro consumido por el terror.

-¿Si Bill? – Le respondió su hermano con voz suave y lenta, ladeando la cabeza y mirando a su hermano, por su boca caía un hilo de sangre, de repente su hermano tosía sangre – No te preocupes – Le consoló – Estoy bien.

-¿Qué rayos hiciste? – Grito el pelinegro al otro chico.

-Yo…yo… -Trataba de decir el otro.

-Eres un idiota – Grito alejándolo de los dos gemelos, al mismo tiempo que la puerta se abría, dejando entrar a dos policías y varios profesores, que la ver el estado del mayor de los Kaulitz corrieron a llamar a una ambulancia y a su madre.

Los policías con rapidez lograron que los cinco chicos no escaparan, al parece unos vecinos habían oído los golpes y habían llamado a la policía, pronto escucho la voz de su madre en el pasillo que preguntaba preocupada por sus dos hijos. También escucho la vos de Gordon y de su padre. Pudo escuchar la voz de al parecer uno de los policías que trataba de calmar a su madre, pudo ver como los paramédicos entraban a la habitación y se llevaban a su hermano en una camilla, pudo sentir el vacio que le provocaba haber soltado la mano de su hermano mayor, observo como le sonreía débilmente para darle seguridad, escucho el llanto de su madre y la vio entrar en donde el estaba, la mujer lo abrazo con fuerza y le beso la frente.

-Hijo, la policía quiere que les digas que sucedió – Le dijo la mujer aun llorando – Yo iré al hospital con tu padre, tu te quedaras con Gordon ¿De acuerdo? – Le pregunto a lo que el pelinegro solo puedo asentir – Anda – Le ordeno soltándolo, a lo que el menor corrió al lado de su padre que lo abrazo y se acerco a Simone para que si hijo se fuera con su padrastro.

-Vamos – Le dijo el hombre a su ex - mujer.

-Si – Le respondió esta siguiéndolo.



Las horas pasaron muy lentas para Bill, ya había hablado con la policía y ahora estaba en casa, en su habitación llorando, no sabia como estaba su hermano, su madre no había llamado y Gordon decía que no podían ir por que su madre lo había dicho. Quería estar ahí, al lado de su hermano, como le siempre estaba a su lado, pero tenia miedo, de perderlo, de que si sobrevivía estuviera enojado con el por que no se había podido defender solo, pero si no sobrevivía…Negó con la cabeza mientras mas lagrimas corrían por sus mejillas, aun no se había limpiado el rostro, lleno de maquillaje corrido, le dolía pensar que tal vez no volvería a ver a su hermano.

-Bill – Le llamo su padrastro desde afuera de la habitación- Tu madre llamo – Dijo y cuando apenas había terminado de hablar la puerta de la habitación ya se había abierto y por ella se asomaba Bill.

-¿Qué dijo? – Pregunto temeroso.

-Que tu hermano esta bien – Le dijo con una sonrisa confortante, haciendo que Bill suspirara de alivio – Y que tu madre quiere hablar contigo – Le dijo tendiéndole el teléfono, el cual el menor acepto con algo de nerviosismo.

-Mama – Dijo.

- Hola cariño – Le saludo Simone desde el otro lado del teléfono.

-¿Cómo esta Tomi? – Pregunto.

-Bien – Le respondió – El medico ya viene a decirme algo respecto a unos análisis pero tu hermano esta bien – Le dijo su madre con voz nerviosa, o eso le pareció.

-Que bien – Le respondió con alegría.

-Tom quiere verte – Le dijo.

-¿No esta enojado conmigo? – Pregunto.

-No lo se, por que no vienes y se lo preguntas tu mismo – Le dijo la mujer soltando al final una risita.

- Muy bien – Le dijo el.

-De acuerdo ahora pásame a Gordon cariño – Le ordeno su madre.

-Adiós, dile a Tomi que lo quiero – Dijo con una sonrisa entregándole el teléfono a Gordon.

-Ve arreglarte, no tardamos en irnos al hospital – Le dijo el hombre antes de empezar a hablar por el teléfono.



-Amor, Bill y Gordon ya viene para acá – Le dijo Simone a su hijo a lo que colgó el teléfono.

-Hijo ¿Estas seguro? – Pregunto el hombre.

-Completamente – Le dijo Tom.

-No creo Tom, que – Trato de decir la mujer.

-Mama, esta bien ya se los dije – Les dijo el, aun estaba en su mente las palabras del medico y las que le les dijo a sus padre.





-¿Cómo esta? – Le pregunto el medico entrando a la habitación en la que Tom descansaba con sus padre.

-Mucho mejor – Le respondió el castaño.

-Bien – Dijo le hombre – Por suerte la puñalada que le proporcionaron no fue casi nada grave, ya le pusimos puntos y curara pronto, no dejara una gran cicatriz, los cortes son superficiales y sanaran pronto también, el golpe en la columna por suerte no fue nada grave, al igual que el de la cabeza, pero…

-Pero que ¿? – Pregunto angustiada Simone.

-Su muñeca derecha es otra cosa…Me temo que se la fracturo y se le desgarro el musculo, puede perder le movimiento de la mano – Les dijo – Me temo que no se si podrás volver a tocar la guitarra…Lo siento – Dijo saliendo de la habitación.

-Oh hijo lo siento tanto – Dijo Simone abrazando a su hijo.

-No – Dijo con firmeza.

-¿No que? – Pregunto su madre.

-No voy a dejar de tocar la guitarra-

-Estas loco hijo – Dijo Simone soltándolo.

-No madre, es solo que no me importa si al final me tiene que cortar la mano, voy a seguir tocando la guitarra – Dijo mientras acariciaba su muñeca.

-Tom – Trato de decir su padre.

-No lo hago por mí, lo hago por Bill, su sueño es cantar, e hicimos un promesa entre los dos: “Los dos juntos siempre lo haremos, no cada uno, sino los dos”, no voy a permitir que Bill no pueda cumplir su sueño, esa es mi decisión – Dijo la final.

-Pero…

-Si esa es tu decisión, la respetamos Tom – Dijo su padre interrumpiendo a la mujer.

-Por favor no le digan nada a Bill, ni a nadie – Les pidió.

-De acuerdo – Le concedieron ambos.




..............To be continued...............

No Creo En Dios...

No Creo En La Luz...

En La Oscuridad Estoy...

Y A Ella Pertenecere...

Esa Es La Decesicion...

Que Hoy...

Yo...

Escogere...

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¡Venga comentario para nuentra nueva autora!
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Luna Invierno
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martes, 20 de enero de 2009

"Interruptus" Cap.5

................................Interruptus...............................
By: Ellle


Cap.5
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Durante el resto del día libre no volvieron a verse las caras, algo que no pasaba desde hacía mucho tiempo.

Les gustaba pasar las horas muertas juntos, a excepción de Gustav que se iba a hacer quién sabe que cosas cada vez que tenía oportunidad.

El grupo les absorbía, pero no importaba; eran felices así.

La frase más repetida del cantante aquella mañana tenía que ver con descubrir el paradero de

su hermano. No le había cabreado que le ignorase, no le había cabreado que lo besara, no le había cabreado que le hiciera salir de la habitación sin derecho a decir esta boca es mía, ni que le hubiera metido mano, ni siquiera que hubiese no ya insinuado, sino afirmado rotundamente que se dejaba tocar por pena, como si cualquiera que hubiese venido llorándole hubiera tenido derecho absoluto sobre su piel.

Al salir de la habitación el menor creyó que volvería, que solo necesitaba pasear, calmarse o…algo. Le había esperado. Le había esperado durante horas y no había vuelto. Y eso si que le hacía estar furioso. No podía liar la que había liado y luego desaparecer sin darle oportunidad de explicarse.

Cuando apareciera le haría tragar la maldita pala de ping pong, para que aprendiera, gilipollas, que diez minutos no le convertían en un hermano lo suficientemente mayor como para tratarle de inocente niño traumatizable.

Tarareó algún estribillo de Nena al azar, tratando de apartar la idea de asesinar a su hermano con dolor. Que lento pasaba el maldito tiempo cuando lo único que deseaba era que corriese.

Tras tres horas de búsqueda decidió que su mejor opción era montar guardia frente a la puerta de su cuarto. Tenía que aparecer y, por su bien más le valía aparecer antes de que tuviera una pira montada con sus gorras.

Se quitó el collar de pinchos para jugar a enrollarlo y desenrollarlo entre los dedos.

Había perdido los nervios, estaba ojeroso y se había estropeado la manicura, pero se vengaría, si hacía falta volverían aquellos años en que se zurraban con las cazuelas.

-¿Qué haces aquí tirado?- aquella pregunta le arrancó de sus pensamientos vengativos. Los pantalones anchos del mayor estaban ahora ante sus ojos.

-Pues no sé. Estábamos hablando y te has ido- el rastas le tendió la mano para ayudarle a levantarse. Un estremecimiento recorrió su cuerpo al sentir el calor de la piel de su hermano.

Al tenerle otra vez enfrente.

-Ha sido un día muy raro- y de nuevo silencio. Incómodo y largo silencio en aquel pasadizo de hotel. Iban a hablar, y comenzaron los dos a la vez; y sus nombres sonaron simultáneos antes de caer de nuevo en el silencio.- ¿Qué ibas a decir?

-Tu primero- nunca les había resultado difícil hablar sin embargo ahora las palabras se quedaban en el fondo de la garganta, se ahogaban con ellas, podían sentirlas en el estomago.

Un paso adelante y Bill acortó a cero el espacio entre los dos.

- ¿Qué…?- y de nuevo su boca contra la del mayor, los brazos rodeando su cuerpo. Tom creyó que soñaba cuando los labios del moreno se despegaron de los suyos para llegar al cuello, para lamer con suavidad, arrancando jadeos y algún escalofrío eléctrico. Apretó su camiseta entre los puños y haciendo acopio de toda su fuerza de voluntad le apartó lo suficiente para poder volver a hablar con cordura.- Bill de verdad, esto no es necesario…no quiero que te sientas obligado a…-ni siquiera pudo acabar la frase, un chasquido, un instante de confusión y un par de segundos para comprender lo que había pasado. La mano abierta del menor en el lugar conde antes había estado su cara, y un creciente ardor picante en la mejilla- ¡¿pero porque me pegas?!

-¡Tú eres tonto! ¡Ese es tu puto problema!- el de rastas le tapó la boca mirando a derecha e izquierda que nadie apareciera alertado por los gritos de su hermano antes de seguir hablando en un furioso susurro. Uno de los anillos de Bill le había hecho un corte en la mejilla que no dolía, pero si escocía como un maldito demonio.

-Mira idiota, lo estoy haciendo por ti. No has de esforzarte siempre por agradar pase lo que pase- al hablar el guitarra le hundía el dedo en el pecho una y otra y otra vez- si se ha dado el caso de que he tenido que confesarte mis sentimientos pues me dejas en paz, no espero que hagas nada joder. ¿Si vienes aquí a besarme te crees que me ayuda? ¿Te crees que no quiero hacerte nada y que con cuatro besos esto va a pasar? Soy un hombre adulto y te quiero joder, así que si quieres ayudarme será mejor que me dejes en paz y que no te acerques a mí estando a solas en un tiempo- El menor le miraba estupefacto. Siempre había creído que su hermano tenía mas luces. No podía creer que para él fuese algo tan difícil de ver. Suspiró, en parte cargándose de paciencia, en parte desechando la idea de volver a golpearle, en parte para volver a encontrar un maldito tono de voz civilizado. Lo miró a los ojos sin prisas, y a la pequeña gota de sangre que la bajaba por la mejilla.

-Tommy ¿Tú me escuchas?- no lo preguntó como reproche, ni como bordería; solo quería estar seguro de donde estaba el jodido problema.

-Claro que te escucho ¿a que viene eso ahora?

- ¿¡Entonces te hago un maldito mapa o que!?- de nuevo la mano de Tom tapándole la boca, y ya estaba perdiendo los papeles por completo. Le cogió la muñeca y se la apretó contra la pared, importándole un carajo hacerle daño. La espalda de Tom golpeó secamente la pared pero ni lo notó, el aliento de Bill contra el suyo lo tenía hipnotizado. Avanzó ligeramente la cabeza para besarle, pero le menor retiró la suya, haciendo que le odiara por ello.

-Bill…- por el tono de súplica que usó, el menor estuvo apunto de ceder, pero no…se merecía aquello. Su manicura debía ser vengada. Mordió el aro de su labio y tiró de él, antes de bajar a su barbilla y su cuello. El mayor ni siquiera intentaba parar los gemidos que le producía la sensación cálida de la lengua, los dientes y aquella bola de titanio que ahora subía por el filo de su mandíbula hasta su oído, regalándose con fuerza en aquella parte mas dura que ni siquiera sabía como se llamaba pero le volvía loco.-Nos van a ver- murmuró en un momento de lucidez.

- ¿De que tienes miedo?- le susurraba contra su oído, metiendo la mano libre dentro de su camiseta y una de sus piernas entre las suyas- ¿de que alguien te vea a ti, gran seductor, rojo como un tomate y contra la pared?- El guitarra le odió por aquel tono de burla-si quieres que entremos en la habitación no tengo inconveniente pero…no me pidas que pare después.
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Una vez mas, gracias a Lugoth por dejar su comment, aca el siguiente cap. linda.
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